Oración por las vocaciones

 

Nuestra Señora del Fiat, tú eres nuestra Madre, tú eres nuestro refugio, todos cabemos en tu Corazón. Tú estás formando tu ejército para que luche en favor de los intereses de tu Hijo. Ayuda a quienes han sido llamados a tu ejército para que respondan con generosidad y valentía, entreguen su vida al servicio del Reino para Gloria de Dios y salvación de muchos. Te lo pedimos a ti Padre en Nombre de tu Hijo Jesucristo. Amén.

"El seguimiento de Jesús implica la negación total de sí mismo, ocultarse a los ojos de los hombres, agradar al Padre celestial".

311-585-31-27

Descarga aquí nuestro manual de oraciones. 

Postulantado

Primera etapa de formación en la que ha de comprobarse la validez de la llamada. Es un tiempo dedicado al mutuo conocimiento. Durante él, los Superiores conocerán a los candidatos y éstos al Instituto. La duración del postulantado es de un año. 

Los postulantes deben tener mínimo 16 años cumplidos y presentar certificados de: Bautismo, Confirmación, estado civil, salud y a ser posible, salvo casos muy especiales, certificado de educación secundaria. Es preciso que el candidato posea suficiente madurez. Cuando se trate de un candidato que anteriormente haya sido admitido en otro instituto de vida consagrada o en una sociedad de vida apostólica o en un seminario añadirá un informe del Superior Mayor del respectivo instituto o sociedad o del rector, si es el caso (Cfr. can. 645).

“Puede ser admitido en un Instituto de vida consagrada todo católico de recta intención que tenga las cualidades exigidas y esté libre de impedimento” (can. 597, §1).

Noviciado

Es un tiempo de iniciación integral al género de vida que el Hijo de Dios asumió y que Él nos propone en el Evangelio, en uno u otro aspecto de su servicio o de sus Misterios. Es una fase formativa fundamental y delicada . En ella, el joven inicia el camino de la propia identidad vocacional en la vida religiosa.

La formación durante el noviciado debe ser, ante todo, “como un itinerario de progresiva asimilación de los sentimientos de Cristo, hacia el Padre” . Es un proceso vital a través del cual el novicio entra, poco a poco, en comunión con Él, hasta permitirle vivir más y más en él. La vida espiritual tiene la primacía, pero sin descuidar los otros aspectos de la formación.

Juniorado

Profesando públicamente los votos de castidad, pobreza, obediencia y promesa de humildad, el religioso se consagra a Dios por el ministerio de la Iglesia y se incorpora al propio Instituto, con todos los derechos y deberes estipulados en nuestras Constituciones.

La primera profesión inaugura una nueva fase en la formación. Ésta surge del dinamismo y la estabilidad que trae consigo la consagración. En ella, el religioso, recoge los frutos de las etapas precedentes, continúa su propio crecimiento humano y espiritual por la práctica animosa de aquello a lo cual se ha comprometido y mantiene el impulso recibido en el noviciado.

“La castidad que los religiosos profesan por el Reino de los Cielos ha de considerarse como un don exquisito de la gracia. Pues libera el corazón del hombre de una forma especial (Cfr. 1Cor. 7,32-35), para que más se inflame en la caridad para con Dios y para con todos los hombres...”

Profesión Perpetua

“Ella es el signo de la unión indisoluble de Cristo con la Iglesia su esposa”

"Profesamos obediencia filial a nuestra Madre la Iglesia y a sus representantes.


Con espíritu de fe rendimos nuestro juicio y voluntad
a los del Superior, ya que él nos representa al Señor".

Orden sacerdotal

El ministerio Sacerdotal en nuestro Instituto Religioso, lo vivimos con la actitud de servicio que nos enseñó Nuestro Señor Jesucristo al lavar los pies a sus discípulos. (Cfr. Jn 13, 1-20). Por ello, asumimos el Ministerio Sacerdotal y el apostolado religioso, como manos y pies del Señor que acogen a cada persona y que van a anunciar la paz y la salvación a todos los hombres.

"Por la Humildad, reconocemos gozosamente nuestra condición de creaturas frente a nuestro Creador. Por
eso, hacemos de su Voluntad la nuestra y le decimos Sí
a Dios, como reconocimiento de lo que Él es y de lo que
nosotros somos".

Hijos del Fiat

Convento Ave María

Km. 2 Vía San Vicente, Vda. Guamito, Guarne, Ant. 

Tel. 530-18-65

hijosdelfiat96@gmail.com 

  • YouTube Social  Icon
Logo-Radio-FIAT.png